Durante las últimas Jornadas de Arroz 2016, organizada por la Asociación Correntina de Plantadores de Arroz (ACPA), se presentó la nueva versión de la Guía de Buenas Prácticas Agrícolas para el Cultivo de Arroz de Corrientes.

Cabe recordar que la primera versión de la Guía, publicada en 2008, fue hecho en forma conjunta entre el INTA y la Asociación Correntina de Plantadores de Arroz (ACPA), con aportes de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE). La nueva versión incorporó al Ministerio de la Producción de Corrientes en el Convenio que permitió la actualización.

La Guía, tiene como premisa fundamental, presentar recomendaciones para una producción sustentable, cuidando los aspectos ambientales, sociales y productivos. Sobre los objetivos de las Buenas Prácticas Agrícolas, el Ingeniero Kurtz del Grupo de Recursos Naturales de la EEA Corrientes indicó, “que los mismos expresan cómo producir arroz de manera sustentable, cuidando el ambiente; cómo utilizar razonablemente los recursos naturales; la utilización adecuada de los insumos dentro del proceso productivo; el cuidado de la salud de los empleados y de la población en general que muchas veces está cerca de las unidades de producción”.

Capítulo por capítulo

En la presentación, Kurtz fue desglosando cada capítulo, comentando el paso a paso de los aportes que se volcaron en el trabajo. Dice que de los 13 capítulos que posee la Guía, no todos fueron modificados, por otro lado algunos recibieron más aportes que otros, así por ejemplo, en el capítulo número I, se puso énfasis en la importancia y el potencial de expansión que posee el cultivo, se agregó cartografía detallando el potencial ambiental y productivo para el cultivo de arroz.

En el capítulo número II, se agregaron aspectos de la fenología y la escala de desarrollo del cultivo, que ayuda a identificar fácilmente las fases del cultivo.

Luego el capítulo número IV, se buscó explicar cuáles son los principales impactos de la producción arrocera en el ambiente, tratando de arrojar claridad sobre conceptos e ideas erróneas o tergiversadas al respecto. Supone un análisis muy crítico, donde figuran avances de los últimos años y los impactos del arroz en el ambiente. Se tratan de aspectos relacionados a la disminución del uso de productos muy tóxicos, uso racional de los agroquímicos, algunos ejemplos sobre los efectos de la biodiversidad y la emisión de gases efecto invernadero.

Dentro de la Guía se actualizó un capítulo central, el número V, dando preponderancia a la salud, seguridad y bienestar del trabajador. Se desarrolla profundamente el uso de maquinarias y herramientas, tractor e implementos, se trata la seguridad en las plantas de bombeo y en plantas de acopio. Luego y en este mismo capítulo, se profundizan conceptos sobre el manejo de agroquímicos, responsabilidades, almacenamientos, aplicación del producto (agroquímicos), recomendaciones posteriores a la aplicación en caso de intoxicación, hasta la disposición final de envases vacíos de agroquímicos.

En el capítulo número IX, incluye un análisis un poco más profundo acerca de la nutrición y la fertilización del arroz, con un enfoque integral y en la planificación de la fertilización, determinación de un plan de fertilización, muestreo de suelos para arroz y requerimientos nutricionales con los momentos de aplicación de fertilizantes.

Este capítulo incluye muy buenas ilustraciones de los síntomas asociados a deficiencia y toxicidad en la planta de arroz.

El capítulo X, abarca la protección del cultivo, para ello se hizo una revisión profunda, puesto que todos los días aparecen productos nuevos, para el control de malezas, plagas y enfermedades.

Adentrándonos en el capítulo XI, se hicieron modificaciones importantes, con aportes mejorados, sobre todo lo referido al manejo eficiente del riego.

Kurtz señaló que la Guía cuenta con anexos, que son importantes de destacar. En ellos se refiere a legislación y la planilla de criterios de cumplimiento, para que el productor o la empresa arrocera puedan inclusive orientarse a certificar, que la producción de arroz se logra siguiendo las buenas prácticas agrícolas.

“Es sumamente importante este tipo de implementación de registros, porque le permite al productor y alcanzar la certificación de buenas prácticas agrícolas. Actualmente Corrientes está a la altura de las zonas productoras más competitivas y exigentes del mundo, siguiendo los pasos sugeridos y cumpliendo los criterios sencillos que se plantean en la Guía”. Finalizó el Profesional del INTA Corrientes.

Cabe destacar que en la provincia hay una empresa arrocera que certificó estas buenas prácticas a través de un organismo independiente, el IRAM (Instituto Argentino de Normalización y Certificación).

La Guía de Buenas Prácticas Agrícolas se encuentra disponible en forma digital en la Web del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA)- Corrientes y en la Asociación Correntina de Plantadores de Arroz (ACPA). La versión impresa se encuentra en imprenta y a quienes tengan interés conseguirla se recomienda acercarse a ACPA – Junín esquina Uruguay Corrientes, Capital.

Fuente: http://caa.nearural.com