Al contactar diversos proveedores, y realizar una comparación directa entre sus productos y servicios; si no respetamos una serie de consignas corremos el riesgo de llegar a conclusiones erróneas, y no tomar la mejor decisión.

La clave es estar seguros de que “comparamos igual por igual”:

⇒ Que los equipos ofrecidos nos garanticen un mismo rendimiento.

⇒ Que se acoplen al esquema logístico requerido, de igual forma.

⇒ Que estén construídos con materiales, componentes e insumos de idénticas o similares características y calidad.

⇒ Que incluyan los mismos accesorios.

⇒ Que nos aseguren similares niveles de respuesta posventa (provisión de repuestos, servicio técnico).

Debemos plantearnos éstas y más cuestiones, revisar minuciosamente las características de una y otra propuesta…Y si tenemos dudas ¡Consultemos! No nos apresuremos.